QUEMADURAS
Una
quemadura es una lesión en los tejidos del cuerpo causada por el calor,
sustancias químicas, electricidad, el sol o radiaciones. Las escaldaduras por
líquidos calientes y vapor, los incendios en edificios y los líquidos y gases
inflamables son las causas más comunes de las quemaduras. Otro tipo de
quemadura es la causada por inhalación de humo o partículas tóxicas.
Existen tres tipos de
quemaduras:
Las quemaduras son lesiones
causadas por la prolongada exposición de la piel a los rayos del sol, contacto
con llamas, gases, elevadas temperaturas, sustancias químicas o la
corriente eléctrica. De acuerdo a la profundidad de la lesión, las quemaduras
se pueden clasificar en tres tipos: primer grado, segundo grado y tercer grado.
Quemaduras de primer grado
Son las quemaduras menos
graves. Las quemaduras de primer grado, se limitan a la capa superficial de la
piel epidermis. Es decir, consiste en un eritema doloroso probablemente
subsecuente al edema de la zona. No se forman ampollas. Pocos días después
aparece la descamación y es posible que deje zonas hiperpigmentadas. Su
cura espontáneamente al cabo de 3-4 días, sin cicatriz.
Signos:
Enrojecimiento (Eritema)
Dolor al tacto
La piel se hincha un poco
Cuando este tipo de
quemaduras es producida por la prolongada exposición a los rayos solares en la
playa o la montaña, se le llama insolación.
Quemaduras de segundo:
Afectan siempre y
parcialmente a la dermis. Pueden ser superficiales o profundas de acuerdo con
la profundidad del compromiso dérmico.
A)Las superficiales: afectan a epidermis
y cara superior de la dermis, con formación de ampollas y exudación de suero.
La superficie quemada es uniformemente rosada, se blanquea con la presión, es
dolorosa y extremadamente sensible a los pinchazos. El daño superficial cura
espontáneamente en tres semanas a partir de elementos epidérmicos locales,
folículos pilosos y glándulas sebáceas con muy poca, sí alguna cicatriz.
B) Las
profundas: afectan a los dos tercios más profundos de la dermis. La superficie
quemada tiene un aspecto pálido, se palpa indurada o pastosa y no se blanquea
con la presión; algunas áreas pueden estar insensibles o anestesiadas al
pinchazo. Se forma una escara firme y gruesa y la cicatrización es lenta. Puede
demorar más de 35 días en curar completamente.
Estas quemaduras curan con
cicatrización severa y pueden asociarse con pérdida permanente de pelo y
glándulas sebáceas.
En este tipo de quemaduras,
además del enrojecimiento y mucho ardor, aparecen ampollas llenas de agua,
pudiendo ser superficiales o profundas. Cuando se rompen las ampollas eliminan
un líquido claro quedando al descubierto la dermis, se deben tomar precauciones
para impedir el contagio con gérmenes y evitar una infección que
empeoraría el estado del paciente.
En este tipo de quemaduras,
a pesar que la piel sufre lesiones se regenera completamente, quedando igual a
la de las zonas no quemadas. Generalmente no quedan marcas de la quemadura
sufrida.
Quemaduras de tercer grado
Es el tipo de quemadura mas grave, ya que implican destrucción completa de todo
el espesor de la piel, incluyendo todos sus apéndices o anejos cutáneos, y
afectando a la sensibilidad. Aparece una escara seca, blanquecina o negra que
puede tener un techo como el del cuero seco o ser exudativo. El signo patognomónico
es la trombosis venosa visible a través de la piel. Dejan siempre cicatriz en
la zona y a veces requieren injertos cutáneos. Al estimar la profundidad de las
quemaduras, debe recordarse que la lesión puede evolucionar durante las
primeras 24-48 horas y que durante este periodo la presencia de edema hace
extremadamente difícil tener la absoluta certeza sobre la profundidad real de
la injuria; en estos casos, es útil la exploración al dolor por pinchazo
(prueba del pinchazo). Además, la isquemia y la infección pueden transformar
una quemadura superficial en una lesión más profunda de todo el espesor. Las
cicatrices que dejan son irregulares con partes atróficas y otras hipertróficas
o que lo ideas. Pueden ser origen de contracturas en las articulaciones y, muy
ocasionalmente, ser la base de un carcinoma epidermoide muchos años tras su
aparición. Puede ocasionar cáncer en la piel.

